jueves, marzo 09, 2006

Maestro y discípulo


Antes dije que los pensamientos del cerebro se transforman en emoción en el cuerpo. La mayor parte del tiempo, el cuerpo es adicto a las emociones, y cuando no tiene suficientes emociones, se pone nervioso. Cuantas más emociones tiene el cuerpo, más pensamientos tiene el cerebro.

Pero la conciencia, el conocimiento del maestro, no tiene nada que ver con la conciencia, el conocimiento del discípulo. El discípulo, lo único que tiene que hacer si quiere aprovechar la enseñanza, es vaciar su botella. Pero esto es difícil. Por ejemplo, si en nuestra familia teníamos una manera de pensar y de actuar en la que no amábamos las leyes, a la policía, no amábamos la derecha, la política de derecha, y amábamos la revolución, salir a la calle tirar piedras… ¿Cómo voy a abandonar esto? Porque son las ideas de mi familia, y es muy difícil de ir más allá de esas ideas. Pero hay que entender toda la realidad, no solamente una parte, su parte pequeña.

Un niño es simple, puro, bello, pero no conoce la realidad. Dice: “Mamá, quiero esto… ¡quiero ese juguete…!”. Si la mamá le dice: “No, no puedo comprártelo, no tengo plata”, se pone a gritar, a hinchar las pelotas. Pero la mamá sabe por qué no le da ese juguete, porque necesita la plata para comprar el pan, la leche… La relación que tiene el maestro con sus discípulos a veces es un poco así. Ellos quieren una cosa, pero el maestro sabe que no se la tiene que dar. Para el maestro es algo que está claro, pero para el discípulo no. Así, el discípulo debe primero vaciar su botella, es decir, olvidar sus deseos, su cultura; y segundo, debe hacer una pregunta; si algo no está claro para él, debe preguntarlo. A veces la respuesta del maestro es rara, especial, y el discípulo no la entiende inmediatamente… Eso me ha pasado con mi maestro… El mondo es muy importante… y hacer sampai, sampai.

Por eso la relación con el maestro en el zen es muy importante. Sin embargo, hay gente que no entiende esto y dice: “Somos todos maestros, y los árboles son maestros también y la luna es un maestro”. Sí, sí, de acuerdo.

Texto extraido de los kusenes recopilados en el Templo Zen Shobogenji y publicados en el libro "Campo de verano 2004 2005. Comentarios del Shodoka de Yoka Dashi por Mto. Kosen Thibaut" editado por la A.Z.A.L. y disponible en los Dojos y en la Zen Boutique


No hay comentarios.: